4 claves en las derrotas de los Denver Broncos

El camino trágico para los Denver Broncos parece no haber llegado a su fin, pues aunque de nueva cuenta apostaron todas sus fichas a que un quarterback veterano los llevaría al súper domingo, el equipo ha tenido un arranque lento y sin mucho brillo que lo ha dejado con dos derrotas consecutivas, la más reciente en contra de Chicago Bears de último segundo.


Para entender el estado del equipo del entrenador en jefe Vic Fangio quisiera hablar de cinco puntos que me parecen son factores que han alejado a Denver de una victoria en sus primeras dos semanas.


1. Han logrado frenar el juego terrestre


Hay dos cosas que caracterizaron de manera positiva a Denver en 2018 y años anteriores y estas fueron su defensiva dominante y la segunda, su backfield.


Phillip Lindsay tuvo un año de debut de ensueño, convirtiéndose en un referente de su ofensiva y siendo precisamente eso lo primero que han intentado neutralizar sus rivales, forzando a Denver a jugar más por aire y volviendo menos diverso el playbook de Fangio.


Al comienzo del duelo ante Bears hubo un par de “drives” en las que Broncos se enfocó 100% en darle el ovoide a sus corredores, sin embargo todo terminó en patadas de despeje que llevaron al equipo a trabajar más con un cuerpo de receptores que se está acoplando a su nuevo QB y que tuvo que llevarse la mayor parte de la carga.


2. Fangio no ha sabido trabajar en zona roja


En este punto tengo dos ideas chocando, una de ellas es que a Flacco le ha faltado el liderazgo para mover sus piezas tras la lectura defensiva en zona roja y la segunda es que el poco expertiz en términos ofensivos del entrenador Vic Fangio y el debut de Rich Scangarello como coordinador ofensivo en NFL han hecho imposible para Denver concretar sus series ofensivas.


Broncos tuvo cuatro oportunidades de anotar tras trabajos ofensivos sobresalientes de Flacco, sus receptores Sutton y Sanders e incluso el corredor Royce Freeman lo llevaron hasta las puertas de la anotación por la vía aérea, sin embargo de esas cuatro solo se logró concretar una en el último minuto y otra de ellas terminó en intercepción.


Scangarello tiene experiencia como coach de quarterbacks (49ers) y eso lo ha mostrado con las estadísticas que tiene Flacco, sin embargo deberá trabajar en la eficiencia en las 20 yardas finales y repartir mejor los balones, pues jugadores como Noah Fant y Jeff Heuerman apenas estuvieron presentes en el juego.


3. La defensiva sigue sin ser explotada


Cuando pensamos en Fangio al control de Denver, la primer respuesta lógica parecería ser que Broncos buscaría ser de nueva cuenta ese equipo defensivo que gana partidos como en 2015, sin embargo no hemos logrado ver esa maquinaria de forma completa.


En el duelo contra Bears la defensiva secundaria fue pieza fundamental para que el marcador no se saliera de las manos y mantener una corta diferencia, por ello Broncos es en este momento la cuarta mejor defensiva por aire de la liga.


Sin embargo contra la carrera es otra historia, estando en el lugar 22 de la liga, ¿por que es esto?. Sencillo, Fangio ha colocado detrás a Miller y Chubb en su posición de outside linebacker, volviendolos amenazantes para el pase pero desprotegiendo la línea y evitando los blitzeos que llenaban de capturas y tackleadas en las estadísticas de ambos jugadores, elementos que hubieran sido fundamentales en la presión para mariscales como Derek Carr y Trubisky.


4. Garrett Bolles, pañuelos y pésima labor de la OL


Garrett Bolles llegó a Denver en el draft de 2017, desde entonces ha sumado 32 pañuelos y el año pasado fue líder con Broncos en castigos con 10, eso sin contar los que los rivales declinaron.


Para el duelo contra Chicago la cifra fue ridícula, alcanzando cuatro castigos que además de frenar el ritmo de su ofensiva, ponía en jaque a su equipo y evitando primeros y diez que ampliaran la ventaja ante Bears.


Sumado a esto Flacco recibió dos capturas y múltiples entradas que lo forzaban a salir de la bolsa y lanzar pases apresurados, siendo este uno de los daños más duros para Denver que en 2018 fue el tercer equipo con más pañuelos con 149 que le costaron 985 yardas en total.


En el papel, Denver tiene un equipo que podría ser competitivo, tiene un quarterback experimentado, no es un mariscal elite en este momento pero está acostumbrado a un mínimo de 8 victorias, tienen un backfield amplio y solido, el cuerpo de receptores es bueno, Sanders es un veterano que sabe mover cadenas y Sutton se ha ido consolidando en su camino a ser el WR1.


La defensiva es fuerte, quizá tanto como en años pasados, pero necesita hacer adecuaciones y tener a los jugadores en la posición en donde mejor trabajen sin querer ajustarlos a la fuerza a un esquema.


La próxima semana Broncos visita el Lambeau Field para enfrentar a los Green Bay Packers (2-0) que vienen de domar a los Minnesota Vikings.

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